Guía de cotización
La etiqueta es uno de los trabajos que más se cotiza mal, porque el costo real no está en el material: está en el troquel, en la merma de puesta a punto y en cuántas veces repites el diseño por vuelta.
Por qué se cotiza mal
Una etiqueta de 5 × 8 cm parece un trabajo trivial hasta que te das cuenta de que el mismo tiraje puede costar tres precios distintos según si sale en rollo o en pliego, cuántas repeticiones entran por vuelta y si el cliente ya tiene troquel. Cotizar de memoria en este producto es donde más margen se pierde.
Paso a paso
Antes de tocar una calculadora, decide el proceso. En rollo (flexo o digital de banda) el costo se ordena por metros lineales y por repeticiones por vuelta; en pliego (offset o digital plano) se ordena por cuántas etiquetas entran en el pliego de compra. Es la misma etiqueta y son dos estructuras de costo distintas. Si tu sistema no te deja comparar ambas, estás eligiendo a ciegas.
Toma el ancho útil de banda o el pliego de compra, resta pinzas y calles, y calcula cuántas etiquetas entran realmente. Después suma la merma: la de puesta a punto (metros o pliegos que se van antes de que el registro y el color queden bien) y la de proceso. La merma de arranque es fija por trabajo, así que castiga brutalmente los tirajes cortos — y es exactamente la que se olvida al cotizar rápido.
El costo de máquina es tarifa por hora × tiempo ocupado, y el tiempo ocupado incluye montaje, ajuste de registro, cambio de tintas y limpieza. En etiquetas con varios colores el montaje pesa más que el tiraje: 2.000 etiquetas a seis colores pueden ocupar más máquina que 20.000 a dos colores. Cotizar por velocidad nominal de la máquina es el error clásico.
Troquel, clisés o planchas y cilindros de barniz son costos que no dependen del tiraje. Decide explícitamente si los amortizas en este pedido o los distribuyes esperando repeticiones — y déjalo escrito en la cotización. Si el cliente ya tiene troquel propio, ese ahorro debe verse; si no, el precio de 1.000 etiquetas puede estar dominado por una matriz que dura años.
Recién ahora aplicas margen, y sobre el costo completo: material + merma + máquina + terminaciones + fijos. El control final no es la fórmula, es la comparación: ¿este precio se parece a lo que cobraste en trabajos de etiquetas similares que ganaste? Un margen que se aleja mucho de tu histórico suele significar que algo se olvidó — casi siempre la merma de arranque.
Es el error más caro en tirajes cortos: la merma de arranque es fija, así que en 1.000 etiquetas puede representar una fracción enorme del material consumido.
Si el cliente ya tiene la matriz y tú la cotizas igual, pierdes el trabajo. Si no la tiene y tú no la cotizas, pierdes el margen.
La ficha técnica no considera montaje, registro ni limpieza. El tiempo ocupado real es el que hay que cobrar.
En etiquetas el precio unitario no es lineal: los fijos por trabajo hacen que duplicar el tiraje casi nunca duplique el precio.
Y si no quieres hacerlo a mano
Todo lo anterior es exactamente lo que hace el Cotizador IA de Twist Print, con la configuración real de tu planta: tus máquinas, tus papeles de compra, tus tarifas por hora y tus mermas. Lee las especificaciones del trabajo, calcula la estrategia de fabricación, suma cada operación con su montaje y propone el precio con un margen coherente con tu historial de trabajos ganados. La IA redacta la cotización; tú apruebas el precio y decides si sale.
Se suma el material con su merma real (arranque más proceso), el tiempo de máquina ocupado incluyendo montaje y ajuste de registro, las terminaciones (barniz, laminado, troquelado), y los costos fijos del trabajo como troquel y clisés. Sobre ese costo total se aplica el margen. El error habitual es cotizar solo el material.
Depende del tiraje y del formato. En rollo el costo se ordena por metros lineales y repeticiones por vuelta, y suele ganar en tirajes largos y formatos pequeños; en pliego el costo se ordena por aprovechamiento del pliego de compra y suele ganar en tirajes cortos o formatos grandes. La única forma de decidir bien es calcular ambos escenarios.
Porque el troquel, los clisés, el montaje y la merma de puesta a punto son costos fijos por trabajo: no cambian con el tiraje. En tirajes cortos esos fijos dominan el precio unitario.
Con la configuración real de tu planta: tus máquinas, tus anchos de banda o pliegos de compra, tus tarifas por hora y tus mermas. Calcula la estrategia de fabricación, compara escenarios y propone el precio con un margen coherente con tu historial de trabajos ganados. Tú revisas y decides si sale.
"Podíamos conocer inmediatamente el margen, saber dónde estaban los grandes costos, cómo poder hacer ajustes."
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