Guía de cotización
La bolsa se imprime plana y se vende armada. Entre esas dos cosas hay troquel, pegado, asas y mano de obra que rara vez aparecen en la cotización rápida.
Por qué se cotiza mal
Una bolsa de papel es un producto de conversión: lo que el cliente recibe no es lo que sale de la máquina de imprimir. El armado —pegado de fuelle y fondo, colocación de asas, refuerzo— es trabajo con costo propio, y las asas son un componente comprado aparte que muchas veces se olvida.
Paso a paso
El desarrollo de una bolsa incluye las dos caras, los fuelles laterales, el fondo y las solapas de pegado. Es bastante mayor que el frente visible. Ese desarrollo es el que tiene que calzar en el pliego, y en bolsas grandes el aprovechamiento se vuelve crítico.
La bolsa tiene que soportar peso. Gramaje, tipo de fibra y sentido de fibra determinan si el asa desgarra el papel o si el fondo cede. Una bolsa bonita que se rompe es un reclamo garantizado, así que la resistencia es un requisito de cotización, no un detalle.
El troquelado de la silueta y el pegado de fuelle y fondo son operaciones distintas. Según el volumen serán manuales o en máquina pegadora, y esa diferencia cambia por completo el costo unitario. Define cuál usarás antes de dar precio.
Cordón, cinta, asa troquelada o retorcida: cada opción tiene un costo de material por unidad y un tiempo de colocación, que en cordón suele ser manual. Si además lleva refuerzo o ojal, son operaciones adicionales. Esto es lo que más se olvida al cotizar bolsas.
El laminado protege la impresión y aporta resistencia, y en bolsas es frecuente. Con material, impresión, troquel, pegado, asas y terminaciones sumados, aplica margen y valida el precio unitario contra bolsas similares que hayas ganado.
Son material comprado más tiempo de colocación, muchas veces manual.
El desarrollo incluye fuelles, fondo y solapas de pegado.
La bolsa carga peso: gramaje y sentido de fibra definen si aguanta.
Por debajo de cierto volumen el armado es manual y cuesta distinto.
Y si no quieres hacerlo a mano
Todo lo anterior es exactamente lo que hace el Cotizador IA de Twist Print, con la configuración real de tu planta: tus máquinas, tus papeles de compra, tus tarifas por hora y tus mermas. Lee las especificaciones del trabajo, calcula la estrategia de fabricación, suma cada operación con su montaje y propone el precio con un margen coherente con tu historial de trabajos ganados. La IA redacta la cotización; tú apruebas el precio y decides si sale.
Sobre el desarrollo plano completo: las dos caras, los fuelles laterales, el fondo y las solapas de pegado. Ese desarrollo debe acomodarse en el pliego de compra, y en bolsas de tamaño grande el aprovechamiento del pliego pesa mucho en el costo final.
Sí. Son un componente comprado con costo por unidad —cordón, cinta o refuerzo— más un tiempo de colocación que en muchos formatos es manual. Omitirlas es uno de los errores más frecuentes al cotizar bolsas.
Depende del peso que deba soportar, pero el criterio incluye gramaje, tipo de fibra y sentido de fibra, porque de eso depende que el asa no desgarre el papel y que el fondo no ceda. La resistencia es un requisito de la cotización, no un extra.
Depende del volumen. Por debajo de cierto tiraje el armado manual sale más conveniente que montar la pegadora; por encima, la máquina baja el costo unitario. Conviene calcular ambos escenarios antes de dar precio.
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