Guía de cotización
El block se cotiza mal porque parece papel suelto engomado. En cuanto entran copias autocopiativas y numeración, se convierte en otro producto.
Por qué se cotiza mal
Un block de notas y un talonario de facturas comparten formato pero no estructura de costo. El primero es papel, corte y engomado; el segundo suma juegos autocopiativos, numeración correlativa, perforación y a veces copias de distinto color. Cotizarlos con la misma lógica es la forma más rápida de perder margen en el segundo.
Paso a paso
Es la pregunta que parte el cálculo en dos. Un block de hojas simples se cotiza por número de hojas y engomado. Un talonario autocopiativo se cotiza por juegos: cada juego tiene dos, tres o más hojas de papel químico distinto (emisor, intermedio, receptor), y el número de juegos —no de hojas— es la unidad real.
En autocopiativo cada posición del juego usa un papel distinto, y muchas veces cada copia va en un color diferente para identificarla. Eso significa varios materiales en un mismo trabajo, cada uno con su propio consumo y su propia merma. Cotizar con un solo papel promedio subestima el costo.
La numeración correlativa se hace con numeradores en máquina o en un proceso posterior, y tiene montaje, control y riesgo de error propios. Si el cliente pide series, prefijos o numeración por sucursal, ese ajuste es tiempo adicional. Nunca es un extra gratis.
El engomado del block es una operación con secado; la perforación (para desprender) es otra; el cartón trasero es material adicional. En talonarios suele haber además tapa y contratapa. Cada una con su tiempo, no como porcentaje.
Con material, impresión, numeración y terminaciones sumadas, aplica margen. Valida el precio por block o por talonario completo —que es como compra el cliente— y contrástalo con trabajos similares ganados. Si el número parece bajo, casi siempre falta la numeración o una copia.
La unidad real es el juego, y cada posición usa un papel químico distinto.
Las copias suelen ir en papeles y colores distintos, cada uno con su consumo.
Tiene montaje, control y riesgo propios; series o prefijos suman tiempo.
Ocupa espacio y tiempo aunque no ocupe máquina.
Y si no quieres hacerlo a mano
Todo lo anterior es exactamente lo que hace el Cotizador IA de Twist Print, con la configuración real de tu planta: tus máquinas, tus papeles de compra, tus tarifas por hora y tus mermas. Lee las especificaciones del trabajo, calcula la estrategia de fabricación, suma cada operación con su montaje y propone el precio con un margen coherente con tu historial de trabajos ganados. La IA redacta la cotización; tú apruebas el precio y decides si sale.
Por juegos, no por hojas: cada juego incluye dos o más hojas de papel químico distinto (emisor, intermedio, receptor), a menudo en colores diferentes. Se calcula el material de cada posición con su merma, la impresión, la numeración correlativa como operación aparte, y las terminaciones —engomado, perforación, tapa y cartón trasero.
El block de hojas simples es papel, corte y engomado. El talonario suma papel autocopiativo en varias posiciones, numeración correlativa, perforación y normalmente tapa. Esa diferencia de operaciones es la que hay que cotizar, y es sustancial.
Debería. Tiene montaje propio, control de correlativo y riesgo de error, y cualquier requisito adicional —series, prefijos, numeración por sucursal— agrega tiempo. Es una operación, no un detalle.
Modelando el juego como unidad, con el papel de cada posición, la numeración como operación con su montaje y las terminaciones que correspondan, todo sobre la configuración real de tu planta. Propone el precio con un margen coherente con tu historial y tú lo revisas.
"Podíamos conocer inmediatamente el margen, saber dónde estaban los grandes costos, cómo poder hacer ajustes."
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