Guía de cotización
El afiche combina lo peor de dos mundos para cotizar: formatos grandes que desperdician pliego con facilidad y tirajes cortos que no amortizan nada.
Por qué se cotiza mal
Un afiche mal cotizado casi siempre falla por el mismo motivo: el formato no calza bien en el pliego de compra y la merma se dispara. Sumado a tirajes que suelen ser cortos, el resultado es un trabajo que parece simple y termina con margen negativo.
Paso a paso
Un afiche de formato ligeramente mayor al que tu pliego de compra permite puede obligarte a usar el doble de papel por pieza. Antes de cotizar, revisa si un ajuste menor de milímetros —negociable con el cliente en muchos casos— cambia radicalmente el aprovechamiento. Esta conversación vale más que cualquier descuento de proveedor.
Los afiches se piden en decenas o cientos con mucha frecuencia. En ese rango el digital de gran formato o el digital plano suelen ganar, porque el offset no alcanza a amortizar planchas y puesta a punto. Reserva el offset para campañas de tiraje realmente alto.
El afiche suele ir en gramajes altos y estucados. Un gramaje mayor no solo cuesta más por kilo: puede cambiar la velocidad de máquina, requerir más tiempo de secado entre pasadas y aumentar la merma por manipulación. Cotiza el material con el comportamiento real, no solo con el precio de lista.
Tarifa por hora × tiempo ocupado, incluyendo montaje y, en estucados de alto gramaje, los tiempos muertos de secado antes de la siguiente operación. Ese tiempo ocupa capacidad de planta aunque no esté imprimiendo, y si no lo cobras lo estás regalando.
Laminado, barniz, refile a formato final. Luego el margen sobre el costo completo. En tirajes cortos revisa el precio unitario resultante contra tu historial: si parece caro, probablemente lo es — y ahí es donde conviene mostrarle al cliente el salto de precio por tiraje en vez de bajar el margen.
Milímetros de más pueden duplicar el papel por pieza. Es la conversación más rentable que puedes tener con el cliente.
Los fijos no se amortizan: el precio unitario sube y hay que poder explicarlo.
Ocupa planta aunque la máquina no imprima.
Es una operación con su propio tiempo y su propia merma.
Y si no quieres hacerlo a mano
Todo lo anterior es exactamente lo que hace el Cotizador IA de Twist Print, con la configuración real de tu planta: tus máquinas, tus papeles de compra, tus tarifas por hora y tus mermas. Lee las especificaciones del trabajo, calcula la estrategia de fabricación, suma cada operación con su montaje y propone el precio con un margen coherente con tu historial de trabajos ganados. La IA redacta la cotización; tú apruebas el precio y decides si sale.
Con la misma estructura que cualquier trabajo —material con merma, tiempo de máquina ocupado, terminaciones, fijos y margen— pero sabiendo que los costos fijos no se diluyen. En tirajes cortos conviene mostrarle al cliente cómo baja el precio unitario al aumentar la cantidad, en vez de sacrificar margen.
Depende del uso y la duración esperada, pero el gramaje no es solo un costo de material: afecta velocidad de máquina, tiempos de secado y merma por manipulación. Conviene cotizar el gramaje con su comportamiento productivo, no solo con su precio por kilo.
Los afiches suelen pedirse en tirajes cortos, donde el digital gana porque evita planchas y puesta a punto. El offset se justifica cuando la campaña tiene volumen suficiente para amortizar esos fijos.
Porque puede dejar de calzar en el aprovechamiento del pliego de compra y obligar a usar significativamente más papel por pieza. Por eso conviene revisar el formato contra el pliego antes de cerrar el precio.
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